Día 1 | Nuevas ideas

Hola, después de tanto sin publicar y de contarles un poco de lo que ha sido mi el último año, quería compartir acerca del nuevo cambio que presenta el blog. Como algunos que lo frecuentaban antes y quienes habrán estado curioseando las publicaciones de años anteriores, habrán notado que el blog rebosa de devocionales, los cuales formaban parte de mi habito de lectura y estudio bíblico. A partir de este nuevo regreso al blog, decidí darle un toque más serio y no exclusivo para un tarea en sí, sino que poder compartir de diversas cosas que son interesantes dentro del mismo tema, mi Fe y Dios. 

De tal forma, espero poder ser constante en la publicación de contenido y llegar a formar un blog donde el fluir Dios sea a través de diversas formas. Por eso, he decidido tener en cuenta las nuevas ideas que me han surgido, así di inicio al cambio de plantilla, dándole un poco de color al blog. También, agregué nuevas páginas de información y nuevas categorías en el blog, tales como literatura, arte, congresos y conferencias. Cada una estará centrada en Dios y me esforzaré para que sea contenido de bendición.

He agregado al menú dos puntos importantes del blog, el de la Biblia y Devocionales. Desde la opción de Biblia, podrán encontrar formas de leerla tanto digital como en papel. Aunque por ahora la opción en papel no está habilitada, puesto que dependerá de tiendas que vaya conociendo que distribuyan Biblias en este formato. Pero en formato digital, podrán hallar las opción para leer la Biblia online, en su computadora (PC) o desde su celular. Las tres formas que comparto son las que yo utilizo. También tengo una Biblia en formato papel, pero la compré en un congreso y no recuerdo la tienda.

Acerca de la información, dejaré a un lado el anonimato que solía presentar antes, por lo que podrán conocer un poco más de mi en la página ¿Quién soy? y ponerse en contacto conmigo a través de la página de Contacto. La F.A.Q. (página de preguntas frecuentes) aún está en construcción, por lo que por ahora no hallarán nada. También, ahora, quienes deseen, pueden afiliar el blog para así enlazarnos y publicitarnos como blogs amigos. 

Por ahora eso es todo, espero disfruten del blog y de lo que se viene. Muchas gracias por su lectura y comentarios. Que tengan un hermoso día y Dios les bendiga.

Hasta mañana.

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Día 0 | Un año, tres meses y veintiséis días

Hola, lector que ha llegado de casualidad a este abandonado blog.

Después de más de un año, regreso a intentar publicar con miedos y llena de dudas. ¿Estará bien recomenzar después de tanto tiempo? ¿Estará bien querer acercarme a Dios nuevamente? ¿Qué cosas están bien exactamente? Hace ya un año que me aleje de Dios y de la gente. Me encerré en mi misma y me hundí en el mundo, no en el mundo real como muchos habrían hecho seguramente, sino en un mundo virtual. Un mundo donde la libertad sobreabunda, se exagera y te puede llevar fácilmente hacia la dirección equivocada, donde uno puede ser y hacer lo que desee oculto tras un nuevo nombre, personalidad y rostro. Hacía años desde formaba parte del mundo virtual pero siempre flotando sobre la superficie, firme en lo que buscaba y en lo que tenía, pero mientras intentaba esforzarme por encajar y ser lo que los demás esperaban,mis relaciones comenzaban a desmoronarse a mi alrededor y me dirigí en una dirección que me alejaba de Dios.

Terminé haciendo, diciendo y siendo lo que jamás hubiera imaginado. Terminé vaciándome y buscaba desesperada llenar ese vacío. Necesitaba amor y lo buscaba. Necesitaba amistad y la buscaba. Necesitaba un confidente y lo buscaba. Necesitaba halagos, consejos y buenos deseos, palabras de ánimo y salvación. Pero ciega, con miedo y en la soledad, me escondí de Dios y busqué lo que necesitaba en personas. Personas virtuales que también huían de la realidad y que sólo buscaban una distracción, un momento de diversión y libertad. Cometí pecados que no me atraían desde mucho antes de conocer a Dios, y dentro de estos, caí en sub-categorías que jamás hubiera imaginado que existían.  Llené mi corazón de dolor, tristeza y tinieblas. Mi alma comenzó a anhelar y extrañar a Dios, y cada día le llamaba, cada día pensaba en Él, cada día una alabanza o adoración resonaba en mi cabeza. He intentado volver a Él muchas veces, pero nuevamente decaía. Mi cuerpo comenzó a enfermar. Cosas que no me sucedían, comenzaron a suceder. Cosas que pensaba que habían sido arrancadas, comenzaron a germinar. Cosas que no creí tener, comenzaban a aparecer. Depresión, estrés, ira, poca paciencia, odio hacía mi misma, entre otras variadas cosas que ahora mismo no se me vienen a la mente.

Entendía cada día cuál era la causa y algo comenzó a aterrarme en mi interior. Temía por el amor de Dios, porque sabía que me aceptaría de vuelta con sólo correr a Él. Temía regresar a Él y volver a tropezar. Temía por la reacción de la gente, por sus miradas y palabras. Temía por mi futuro y mi destino. Temía por mi familia y mi vida. El miedo me lleno tanto que ya no podía moverme, ya no podía pensar en nada. Abandoné mis sueños, metas y pasatiempos, las cosas que más amaba. Me dediqué a respirar y existir, mientras moría lentamente por dentro. Quería regresar a los tiempos donde el pecado era algo al borde de mi vida y no estaba tan profundo dentro de mí como ahora, pero sabía que eso era imposible. ¿Cómo borrar lo que tienes marcado en el alma y en la carne? ¿Desde cuándo se debería olvidar lo aprendido? Sinceramente comencé a dudar de mi misma, no sabía en qué momento exacto había comenzado a alejarme de Dios o si realmente lo había mantenido al margen de mi vida todo esos años. Si tal vez le había dejado vivir dentro de mi, pero no le dejaba limpiar todas la habitaciones. Me di cuenta que tal vez había estado aislada en un bucle desconocido.

Y así llegamos a este día. Esta entrada es mi desahogo, las palabras que no me he animado a decir. Después de más de un año, tres meses y veintiséis días sin publicar nada en el blog, hoy vengo con esperanza de que no todo está perdido. Tengo un montón de miedos y temores que me presionan, que me atan y paralizan, pero quiero confiar en Dios y dejar que Él haga su trabajo. Quiero cambiar, no volver a ser lo que era, sino ser algo mejor, lo que Dios tenía preparado para mi. Quiero llegar a la meta, al resultado final que Dios había visto de mi desde antes de nacer. Quiero llegar a ser luz otra vez y dedicar mi vida a Dios, aun con el pecado que me encadena y las mentiras que llenan mi cabeza, quiero romper con eso y correr a Él. A pesar de esos "Ya no se puede", "Ríndete", "¿Quién te aceptará así?", "¿Quién aceptaría a alguien como tú?" y montón de palabras y frases de desmotivación que intentan, se esfuerzan, y a veces pueden, detenerme de ir a Dios. A pesar de todo, quiero formar una relación con Él aún más fuerte, potente y irrompible de lo que fue alguna vez. Incluso a pesar de que me confundo, y no sé por dónde comenzar... Hoy mientras leía blogs sentí algo dentro de mi diciendo "¿Por qué usas tu tiempo en leer cosas que no te llenan realmente en lugar de leer la Biblia y estudiar las escrituras?". No lo sentí como reproche, si es que lo leyeron como tal, lo sentí como cuando le hablas a alguien que te tiene extremadamente preocupado, con preocupación y amor. Tampoco esperaba escribir tanto, pero aquí tienen todo este largo texto, que tal vez nadie jamás lea, pero que sé que Dios está leyendo (exactamente ahora mientras lo escribo).

En fin, este último año y medio ha sido desalentador y ha ido de mal en peor, de peor en terrible. Hice muchas cosas mal, hice cosas de las que me arrepiento. Pero cuando me pongo a pensar en la gente que conocí, en los lazos que cree y en los que rompí dentro del mundo virtual, me doy cuenta cómo Dios movía las cosas. Conocí gente que ahora son muy importantes, que me permitieron formar parte de sus vidas. Personas, amigos, que he podido darle un palabra de ánimo y que me ha dado muchísimas palabras de ánimo. Amigos que me cuidan desde la lejanía, me desean lo mejor, se preocupan y me regañan. Y poco a poco fui comenzando a filtrar personas, y cuando no podía filtrarlas por mi misma, sé que Dios metió mano y me ayudó. Dios quitó gente de mi alrededor, puso gente a mi lado y me cuido desde el margen dónde yo lo había colocado. Por eso agradezco a Dios por no abandonarme aún cuando yo me alejé. Porque aunque piensas que estás completamente solo, es sólo otra mentira más, porque Dios siempre está a nuestro lado aunque no lo busquemos ni prestemos atención.

No sé si a otra gente le habrá pasado tal cual a mi, pero el pecado tiene tantas formas y muchas más formas dentro de éstas mismas. Así que sólo diré que no te rindas, yo no me rindo, incluso cuando me cuesta mantenerme en pie y tropiezo tontamente, no me rindo. Por lo que, hoy no es mal día para ignorar todas esas vocecitas extrañas que te detienen y alejan de la extraordinaria persona que puedes llegar a ser. Hoy es un buen día para prestar atención a esa vocecita que suele ser tapada por las demás, esa que te dice "¿Y si salimos?", "¿Y si vamos a la Iglesia?", "Tenemos bastante tiempo al vicio, leamos un poquito de la Biblia", "Estaría bueno charlar con Dios un rato, ¿no?", "Dios te está cuidando" y, tal vez, segurísimamente, muchas cosas más. Pues, yo hoy le oí, le presté atención, le miré con duda y pensé "bueno, veamos qué tal" y aquí me tienen.

Tampoco sé si algunos pensarán si fue o no la mejor decisión el regresar, pero creo que para Dios fue una excelente decisión de mi parte y espero mañana poder interrumpir mi día para salir corriendo a Dios. Porque esto es una pelea y vencer no es fácil como parece o podamos fantasear. Así que muchos ánimos, tú puedes. Dios nos está cuidando y esperando cada día, paciente y lleno de amor. Dios te bendiga en grande, curioso lector que sólo Dios sabe cómo has llegado aquí.

Hasta mañana.

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#174 | Apartados por amor

Dios los ama y los ha apartado para que sean parte de su pueblo. 
Romanos 1:7
A veces, las pruebas dificultarán ver bien a Dios. Las pruebas y las tentaciones nos harán ver diferente el mundo que nos rodea. Pero estás son porque Dios nos ama y quiere que entendamos que hemos sido apartados. Dios quiere que aprendamos a diferenciarlas, pues las pruebas son para enfrentarlas y las tentaciones para que huyamos de éstas. ¿Por qué es así? Porque hemos sido elegidos por Dios para llevar Su palabra y Su verdad en nosotros, vivirlas y que el mundo sienta la Presencia de Dios en nosotros. Dios nos aparta, aunque no lo veamos a simple vista, cuando decidimos creer y seguir a Jesús, una línea se comienza a marcar. El camino que Dios ha elegido para nosotros comienza a sentirse en nuestros pensamientos, en nuestras palabras y acciones. 

¿Qué sucede cuando olvidamos que somos diferentes? Nos paralizamos y perdemos identidad. El enemigo quiere que perdamos nuestra identidad. Porque dejamos de sentir el amor de Dios y no aceptamos ser apartados. Pero Dios nos sigue amando, a pesar de nuestro rechazo. Dios sigue buscando apartarnos para que seamos sus hijos e hijas, su pueblo. El amor de Dios siempre nos está envolviendo, Dios siempre nos está protegiendo y guiando. Solo debemos creer en que siempre está junto a nosotros y no dejarnos vencer por nuestras debilidades y complejos. 

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#147 | No somos del mundo

1Sa 8:19 | Y aunque Samuel les advirtió a los israelitas todo esto, ellos no le hicieron caso. Al contrario, le dijeron:
—¡Eso no nos importa! ¡Queremos tener un rey!
1Sa 8:20 | ¡Queremos ser como las otras naciones!
¡Queremos un rey que nos gobierne y que salga con nosotros a la guerra!
Eso mismo fue lo que le dijeron los israelitas a Samuel, incluso sabiendo las consecuencias de la decisión que estaban por tomar y no pude pasar por alto la punzada que me deja por la forma tan directa de las personas que dijeron esto de rechazar a Dios. Inmediatamente recordé una frase que nos lleva a Jesús: “Nosotros estamos en el mundo, pero no somos parte del mundo”.

Más allá del contexto (Samuel viejo y sus hijos haciendo desastre; 1 Samuel 8:1-5), los israelitas declaraban querer alguien que les gobierne porque los otros pueblos tenían reyes, así dejan en claro el rechazo a Dios como su rey y el deseo por ser iguales a quienes odiaban a Dios. Pero he aquí algo que debemos aprender. Jesús y los apóstoles nos enseñan que los que hemos creído y confiado en Dios, aceptamos ser seguidores y discípulos de Cristo, aceptando a Jesús en nuestro corazón y vida, hemos sido elegidos para ello (Juan 15:16). Pero no debemos caer ante las dificultades ni los complejos por ser cristianos que el mundo nos quiere colocar, porque:
Juan 15:19 | Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo;
pero el mundo los aborrece porque ustedes no son del mundo,
aun cuando yo los elegí del mundo.
Aunque personas te enfrenten por tu Fe, aunque a otros que no creen en Dios les vaya mejor, aunque otros tengan lo que no tienes, no significa que seamos menos. Nosotros, como hijos por Dios, no debemos ser cómo el mundo, debemos ser más cercanos a cómo es Cristo, nuestro único Rey.
1Jn 2:15 | No quieran ustedes ser como los pecadores del mundo,
ni tampoco hacer lo que ellos hacen.
Quienes lo hacen, no aman a Dios el Padre. 
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#146 | Dios te está entrenando

Samuel fue escogido por Dios desde antes de nacer y ya había marcado su destino antes de su nacimiento. Samuel fue colocado en un lugar donde había pecado, a pesar de que era casa de Dios, había entre quienes le servían personas que despreciaban a Dios y eran egoístas. Pero Dios preparó una renovación para su casa, Samuel fue entrenado. La Biblia dice cómo creció Samuel y estos detalles reflejan el plan de Dios.
1Sa 2:18 | El niño Samuel, por el contrario, servía fielmente a Dios.
1Sa 2:21b | Mientras tanto, el niño Samuel crecía bajo el cuidado de Dios.
1Sa 2:26 | Mientras tanto, el niño Samuel seguía creciendo, y Dios y la gente lo querían mucho.
1Sa 3:1 | Por su parte, el niño Samuel servía a Dios bajo la dirección de Elí […]
1Sa 3:3 | Samuel dormía en el santuario, que es donde estaba el cofre del pacto de Dios.
Y cuando llegó el momento, Dios mismo anunció su plan y declaró bendición para el elegido.
1Sa 2:35 | » Sin embargo, yo pondré en mi santuario a un sacerdote fiel,
que hará todo como a mí me gusta. Haré que su familia viva
mucho tiempo, y que sirva al rey que he elegido.
Dios nos escogió para llevar a cabo un plan para renovar el lugar donde fuimos colocados y para eso debemos ser entrenados. Dios nos declara sacerdotes, templo, realeza, hijos y guerreros. Y para cada uno de estos “oficios”, Dios nos entrena para que cumplamos con su plan. Por eso, cada día debemos buscar de su Palabra, estudiarla y aprehenderla.

A través de los versículos resaltados en el crecimiento de Samuel vemos lo que debemos saber e incorporar: 

  • Dios estaba presente en su vida y en su crecimiento tanto físico como espiritual.
  • El servicio a Dios era fiel.
  • Dios y la gente lo querían.
  • Estaba bajo la dirección de su autoridad.
  • Descansaba en la Presencia de Dios.
  • Su servicio tendría recompensa.
Dios quiere que, como su templo (1 Corintios 3:16), seamos sacerdotes fieles que se renueven cada día y habiten en Su Presencia. Dios quiere que quitemos todo malo de nosotros y crezcamos espiritualmente. Dios quiere que busquemos descanso en Él y que le sirvamos para que nos vaya bien. Dios quiere que aceptemos ser puestos bajo autoridad y que aceptemos ser dirigidos y re-redirigidos. Y cuando nosotros estemos bien alineados a su plan, entonces la gente a nuestro alrededor lo verá aunque pensemos que no hacemos nada fuera de lo normal. Así, el lugar donde estemos será bendecido por la Presencia de Dios que vive en nosotros y todo lo haremos como para Cristo y no para los hombres (Colosenses 3:23) de manera natural. Por eso, no te rindas si las cosas se ponen difíciles, porque Dios te está entrenando.        
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